El 70% de las mujeres fingen los orgasmos, consejos para que no lo haga contigo!
No es sólo una leyenda urbana, el 70 % de las mujeres fingen sus orgasmos. Tal vez no lo hagan todo el tiempo, tal vez tan sólo lo haya hecho una o dos veces, pero pasa.
¿Por qué pasa? Vamos, que no siempre eres tu el centro del mundo. No se debe siempre a que el hombre no tenga una buena técnica o que no sea excitante. Hay estudios que muestran que sólo el 25% de las mujeres son capaces de llegar al orgasmo en el acto sexual. Comparado con el 90% para los hombres es una abrumadora diferencia.
Así que ese 75% de mujeres que no llegan durante el acto sexual, necesitan un extra aparte de la penetración.
Aquí siguen siete consejos que los expertos nos dan para ayudar a nuestra pareja:
1- Habla y escucha
La comunicación es la clave, hablar del tema es la llave. Así que hazle saber que puede hablar contigo, que te puede contar cualquier cosa y tu la escucharás. No hagas comentarios graciosos ni sobradores sobre el tema. Según Donna, muchas mujeres sienten vergüenza de decir qué es lo que quieren, y más importante, decirte qué es lo que no quieren. A veces no quieren dañarte los sentimientos, o tirarte el ego al suelo. Pero si quieres solucionar el tema, escucha.
2-Descubre qué es lo que quiere y hazlo
Mientras hablas hazle saber que te puede decir con tranquilidad qué es lo que ella quiere que tu hagas durante el sexo. No somos magos, así que no podemos llevarla al orgasmo sin que nos den direcciones. Pídele que ella te diga dónde están sus botones, que nos diga qué le gusta, que la mueve.
3-Hazle saber que ella te excita
Según dicen los expertos, muchas mujeres tienen problemas con su cuerpo. Piensan que no son atractivas, que no son lo suficientemente sexy para uno. Así que dile cuanto te excita, cuanto te gusta. Detállale qué te gusta de ella, eso les gusta.
4-Construye la excitación
Nosotros podemos estar preparados en el momento en que nos dan luz verde, pero ella necesitará más preparación. A veces una preparación prolongada. Llámala la trabajo y dile que no esperas a la noche para gozar con ella. Envíale mensajes de texto calientes, con lo que le quieres hacer. Para cuando llegue el momento va a haber estado pensando en eso todo el día, y ocho horas de anticipación es un afrodisíaco poderoso.
5-Saluda al clítoris
Como se decía en las estadísticas, sólo el 25% de las mujeres llega al orgasmo vaginal, así que el porcentaje restante dependerán del orgasmo de clítoris. Aquí entraría en acción el amigo a baterías. No te intimides, como ya contamos en este blog , usar juguetes sexuales puede ser de gran ayuda, no es un reemplazo, sino un complemento. El vibrador puede ayudar cuando se necesita un estimulante directo. También los dedos y la lengua pueden trabajar al menos en la parte visible del clítoris.
6-Vuelve realidad sus fantasías
Pregúntale cuales son sus fantasías y llévalas a la realidad, si es posible. Donna, la experta, dice “algunas mujeres pueden querer ser alguien más por una noche. Esto podría hacer que se sienta confortable haciendo cosas que no haría normalmente siendo ella misma.
7-Tal vez sólo sea un tema de manejar los tiempos
Incluso siguiendo todos los pasos anteriores, ella puede seguir teniendo problemas. ¿Por qué? Porque su mente puede estar en otro lado, tal vez pensando en cosas que debe hacer, o algo que le pasó en el trabajo, o tal vez simplemente no esté de humor. Una novia o esposa leal tal vez sólo quiera satisfacerte a tí, y lo haga para que tu disfrutes, pero puede no ser el momento para ella y esa es la razón por la que no llega al orgasmo. Es un hecho que el hombre quiere más sexo que la mujer, así a veces es sólo cuestión de tiempos.
Sindicación
Tras dos años de terapia, medicamentos y el fin de su relación, se mejoró de la enfermedad. “No quería hacer nada, no entendía para qué estaba vivo si además lo estaba pasando muy mal, había estudiado mucho y no tenía trabajo, entonces te preguntas ¿vale la pena todo esto? La respuesta en ese momento para mi era clara: no, no vale la pena. Claro, hoy no pienso lo mismo y entiendo que tenía una depresión. Por suerte contaba con el apoyo de mi familia”.
Al comienzo de la enfermedad, en la etapa más grave del proceso se recetan fármacos antidepresivos cuyos primeros resultados se pueden apreciar al mes de tratamiento. Físicamente se sienten mejor y se ven mejor. Tienen más energía. En esta fase es cuando comienza la etapa de sicoterapia. Antes de eso, no son muy comunicativos.
quería hacer, pero no podía por el poco apoyo. De a poco comencé a interesarme cada vez menos en mi trabajo. Sacaba la vuelta todo el día. Llegué a un estado muy lamentable, estaba tirado en mi cama sin hacer nada, nada me motivaba”. Entre su mamá, una tía y su polola, él finalmente se acercó a un siquiatra para tratarse. “Antes me lo guardaba todo, entendí que eso no es bueno, así que hoy, todo lo saco pa’ afuera, me siento mejor así, me siento nuevo, soy otro”. Y resume su idea de la depresión. “Creo que la depresión es una enfermedad y hay que tratarla como tal. Yo no sé si existe el alma, pero si es así, la depresión es como la fractura del alma”. René además está consiente de que puede volver a tenerla, ya que tiene antecedentes familiares de depresión, entre ellos, su madre. “Estoy consiente de ello y de que es un factor biológico además, por eso debo estar pendiente de mi estado emocional”.







